jueves, 8 de mayo de 2008

MIS RECUERDOS

El otro día hablando con mi hermano,, entre risas y cervecitas,, salio el tema de cómo vivimos nuestra infancia,, la mas tierna infancia,, después ya todo se desparramo un poco,, pero tenemos buenos y divertidos recuerdos de cómo fueron aquellos años,, los años 70 en un barrio obrero de Madrid,, hay una serie de televisión que en los decorados y en el vestuario lo describe muy bien, aunque en las formas discrepo un poco,, por ejemplo mi madre no tenia ni voz ni voto en casa,,ella era ama de casa o como nos decían que teníamos que decir en el colegio,, se dedicaba a sus labores,, y mi padre era poco menos que un Dios Todo Poderoso,, que lo que el decía iba a misa,, machista hasta la medula,, pero en fin ese es otro tema,, por que los pocos recuerdos que tengo de mi padres son eso pocos y malos,, sin embargo de mi madre tengo muchos y de todos los colores,,la recuerdo en casa siempre en casa,, cosiendo, cocinando o limpiando, como ya sabéis somos 5 hermanos que entre la mayor y el pequeño se llevan 9 años,, a si que una locura para llevarnos a todos tiesos como un vela,, mi madre a sido una madre estricta a la que no le gustaban ni las malas caras ni mucho menos las malas palabras, y es una pena que las madres de hoy ya no seamos como las madres de antes,, ellas si tienen merito,, mi madre se consideraba muy afortunada por tener una lavadora automática y televisión,, ya veis ahora eso es todo menos un lujo,, bueno mis recuerdos son muchos el olor sobre todo el olor, el olor a ropa limpia y recién planchada, y el de naftalina del armario de ni madre,, ya nadie usas esas bolitas de naftalina, debe de que las polillas se extinguieron con las buenas formas,, el olor de mi portal al medio día según ibas subiendo las escaleras sabias que había de menú en cada planta,, los del primero cocido los del segundo pasta con salsa de tomate casera ummmmmm que olor el del tomate casero,, lo peor era llegar a tu planta y descubrir que en alguna de las cuatro puerta había coliflor,, ya no huelen los portales como antes,, les deberían de dar otro nombre, que no se si ya lo tienen,, para mi el portal era todo un mundo,, el primer piso en ese se podía hablar reír y hasta hacer carreras hasta llegar al ultimo escalón,, en el vivían niños,, el segundo era un santuario vivían personas mayores y por lo tanto silencio absoluto, para no molestar, y después el mió,, donde pasábamos poco tiempo,, por si nos caíamos por el hueco de la escalera,, la hora de la comida,, ufff ese era mi tormento, la comida,, que de guantadas que me he llevado a la hora de la comida,, no es que yo no comiera,, era que comía muy lenta y claro a las 3 tenias que estar de vuelta en el cole,, recuerdo domingos enteros sentada a la mesa,, desde el desayuno a la cena,, se me juntaba una comida con otra,, y yo sentada en la mesa todo el santo día,, recuerdo los bocatas de membrillo de colores,, los de chorizo del pueblo, que al principio muy ricos pero después de unos cuantos meses duros como una piedra,, por que se traían chorizo del pueblo para todo el año,, el olor a moho de la cartera del cole,, la mía olía a moho de los bocatas que no me comía en el recreo y me daba un miedo espantoso tirarlos por si mi madre se enteraba,, a si que se pegaban meses y meses en la cartera envueltos en papel,, hasta que alguna de mis hermanas los tiraba a la basura,, recuerdo la hora de la siesta,, como la odiaba,, nunca me gusto la siesta cuando era pequeña yo quería jugar no dormir,,la verdad es que recuerdo muchas cosas pero la que mas nos hizo reír a mi hermano y a mi fue recordar la puntería que tenia mi madre con la zapatilla,, tampoco hacen ya zapatillas como las de antes,, con lo modernos que somos y dejamos escapar los mejores inventos,, la zapatilla de mi madre tenia GPS y era como un misil tierra aire,, donde ponía el ojo ponía la zapatilla,, ya podíamos estar todo juntos como en una pelea de perros que acertaba al que quería dar,, o ir corriendo por el pasillo en zis, zas que te daba seguro,, y como picaban aquellas zapatillas,, y lo mejor era que luego te la pedía y se la tenias que llevar,, mi madre no se si por educación por nervios o por que la pobre hacia lo que podía, era de las que primero daba y luego avisaba,, primero te daba la guantada y luego te decía “””que te voy a dar””.. recuerdo una que no se me olvidara en la vida por que fue de lo mas, de lo mas,, mi madre me mando a compra la leche en mi casa todo era con leche la comida la merienda la cena todo con leche (((que asco, nunca me gusto la leche)) pues bien baje a la tienda y la chica me pregunto que marca de leche,, y me quede en blanco,, no tenia ni idea de que marca a si que por no subir otra vez los cinco pisos llame a mi madre por la terraza ((cosa muy típica en aquellos años lo de vocear por la terraza a todo el mundo,, había un tal ISIDORIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNN que nos avisaba a todo el barrio que era hora de recogerse))),, En fin que yo me puse a gritar a mi madre..

MAMAAAAAAAAAA
MAMAAAAAAAAAA

Cuando salio me madre a la terraza y me miro y le dije:

¿¿¿¿QUE LECHE QUIERES???….
Y mi madre se puso verde y me dijo que subiera..
Y yo ¿¿ QUE, QUE LECHE QUIERES??
Y mi madre que SUBASSSSSSSS
Y yo PERO MAMA QUE ¿¿QUE LECHE QUIERES???
Mi madre no dijo nada más que,,,, SUBAS DE UNA VEZ.

Cuando subí y llame a la puerta mi madre me planto dos bofetadas que todavía me duelen y me dijo::

La próxima vez que tu me digas que,, que leche quiero te pego dos bofetadas,,,
Cuando llorando y con la cara roja le dije que no sabia que clase de leche quería me dijo la marca y que no se me volvía a ocurrir decirle eso,, y si me quede con las dos guantadas y volví a bajar a por la leche,,desde entonces le pedía la lista de la compra,,

Como os podéis imaginar en mi casa siempre había algún motivo para celebrar o para discutir, no digo que mi infancia fuera mala, no, todo lo contrario mi madre siempre intento disimular en los malos momentos y hacer de todo una fiesta para que sus hijos no vieran cosas que no tenían que vez,, éramos una familia mas en un barrio mas, pero eso si muy, muy divertidos,, algun dia os contare algo mas de cómo mi infancia me marco y por eso soy como soy.. ,

3 comentarios:

lakua dijo...

ay vita, yo tambien sufria la zapatilla cada dos por tres, lo unico que mi madre no hacia por poner punteria, cuando habia lio nos daba a mi hermano y a mi, a los dos, daba igual quien hubiera empezado jaja
y lo que escocia la zapatilla ;)

en casa solo eramos dos pero cuando nos juntabamos con mis primos (todos los fines de semana) menudo griterio que montabamos todos, siempre digo que si tengo hijos lo que mas pena me va a dar es que ahora los niños casi no tienen primos, como se suelen tener uno o dos hijos pues es lo malo, se pierden una de las mejores cosas que recierdo de mi infancia

Margalida dijo...

Vita seguro que tu casa con 5 hermanos debia ser un circo, en la mia con 3 ya iba cada uno a lo suyo, todos tan diferentes y tan iguales a la vez, y es que tanto los malo momentos como los buenos, nos hacen mirar hacia atras con nostalgia, me encantaba jugar al elastico, al escondite, al futbol con los niños, que mi padre llegara del barco los viernes y parecia que llegaba de la guerra, traia su bolsa de ropa sucia y otra de pescado, a lo que una vez le congele toda la ropa, a la semana mi madre fue a buscar el pescado en el congelador y se encontro toda la ropa sucia congelada, que despiste jajaja.

Anónimo dijo...

Jo VITA lo que me has hecho reír. Nosotros también recordamos muchas veces esos momentos de la infancia que por desgracia nuestros hijos no van a vivir igual. Nosotros somos tres pero a veces parecía que éramos 300. Y la zapatilla, volaba sin controlar a quien daba, era lo mismo. Eso si, igual que mi madre aprendió puntería, nosotros aprendimos a esquivarla.
Recuerdo una pifia que preparamos en casa de mis padres. Había venido mi abuela paterna que no nos tenía demasiada simpatía con dos de mis primos. Y nos metimos los cinco en un cuartito que teníamos tipo despensa y que era poco más que un armario. Al rato salio mi primo, rojo como un pimiento morrón y con el flequillo cortado modelo inclusa. Y detrás yo, la peluquera, tijeras en ristre y tan feliz. Mi madre me fusilaba con la mirada y mi abuela, si no llega a estar mi madre, creo yo que me tira por el balcón (jajaja).
Y los veranos en Navarra, en el pueblo, con mis primos, con mi cuadrilla (que aún mantengo) recorriendo todos los lugares más extraños, en bici o como podíamos, y sin móviles y sin problemas.

Y las comidas, que suplicio. Yo no es que comía lenta, es que no me gustaba nada y sigo igual. Eso sí, en aquella época vete tu con tonterías a tu madre, vas lista ¡!!!

Que buenos años y que buenos y bonitos recuerdos…….Uff ¡!!!!! Creo que todas podríamos escribir horas y horas.